KAHTA

Circulando por una carretera de montaña en la zona de Nemrut Dagi nos quedamos sin embrague. Afortunadamente pudimos llegar en segunda hasta Kahta, donde encontramos varios talleres mecánicos.
Acampamos en el parking del Hotel Kommagene y con la ayuda de Cadir dedicamos unos días a conseguir las nuevas piezas y un buen mecánico que pudiese trabajar en el "camping". El trato con los mecánicos ha sido muy bueno y han hecho bien su trabajo, dejando la autocaravana lista en dos jornadas, pero el tal Cadir (buscavidas del hotel Kommagene) a resultado ser más pirata de lo que esperábamos, intentando timarnos demasiado dinero, aunque finalmente ni lo ha conseguido ni se imaginaba que existiesen turistas como nosotros.
De Kahta os podemos decir que se encuentra a orillas de uno de los pantanos del Éufrates y que es una ciudad muy animada en la que, en estos días de espera, hemos disfrutado de su ambiente.