BOROMO

11.12.2009

En el entorno de este pueblo se encuentra el parque nacional de Deux-Balé, un area de sabana y bosque surcada por dos ríos, en la que habitan numerosos animales propios de este ecosistema, entre ellos elefantes.


Acampamos en un alberge a la entrada del pueblo y desde allí realizamos diversas excursiones adentrándonos por la zona de sabana virgen. Los primeros dos días vamos en bici en busca de los paquidermos, pero nos encontramos con la dificultad de que en esta época la hierba esta muy alta, lo que nos impide tener un buen campo de visión, aun así, nos encontramos con: un antílope muy grande, un mamífero similar a una nutria que no hemos conseguido identificar, y un varano de un tamaño increíble, mediría unos 2m. Además de otras alimañas y numerosas huellas de elefante, lo que nos anima a seguir buscándolos.


El tercer día entramos por el río Volta Negro en nuestra piragua, con la esperanza de encontrarnos con algún elefante sediento, pero no hay suerte, a pesar de haber remado más de seis horas!!


Aunque viendo las recientes huellas de los vados por donde cruzan el río, deducimos la zona en la que los podemos encontrar.


El quinto día, después de haber descansado, nos levantamos cuando todavía es de noche y salimos en bicicleta hacia dicha zona. Al salir de un paso de hierba muy alta, en un claro a nuestra derecha y a tan solo 10m nos sorprende ver una hembra de elefante y sus dos crías. Entre el susto, la sorpresa y la emoción transcurre el tiempo suficiente para que se internen en la espesura, de tal modo que cuando pensamos en la cámara de fotos delante nuestro sólo hay árboles y matojos. Conscientes del peligro que supone seguirles nos conformamos con haberlos visto durante unos instantes.


Nos habría gustado poner fotos de todos los animales que hemos visto, pero corren que se las pelan!! Así que tendréis que conformaros con fotos de Ramon imitando a John Lock.